
Cada cuánto cortarse el pelo (de verdad)
Por tipo de corte y de pelo — sin mitos.
No vendemos cortes. Vendemos la media hora en la que el mundo se apaga: la silla, la navaja, la toalla caliente — y salir siendo otro.
Empezamos con una silla alquilada al fondo de otro local. Hoy son tres sillones propios y la misma regla: nadie se levanta sin mirarse dos veces al espejo.
Cuero, latón y luz cálida. Y ahora mira lo que pasa cuando aún no ha entrado nadie: baja un poco más.
Misma silla, 6:47 de la mañana: navajas al asentador de cuero, peines a la cabina UV, toallas al vapor. La higiene no se ve en el espejo — se prepara antes de abrir.
Cada herramienta pasa por UV entre cliente y cliente. Cada corte termina igual: espejo, navaja en la nuca y toalla caliente.





