"Cada dos semanas" es marketing. La frecuencia correcta depende de tu corte, tu pelo y cuánto te importa el borde. Esta es la tabla que usamos en la silla.
Fade y degradados: 2-3 semanas
Un fade vive y muere por la transición. A la segunda semana el cero ya es sombra y a la tercera el degradado es una mancha. Si llevas skin fade y te importa, cada 15 días; si aguanta un poco de sombra, 21.
Corte clásico con tijera: 4-6 semanas
La tijera envejece con elegancia: el corte pierde forma despacio. A las cuatro semanas sigue presentable; a las seis pide silla. Truco honesto: el cuello y las patillas delatan antes que la parte de arriba — un repaso de contorno a mitad de ciclo ($10, diez minutos) estira el corte dos semanas más.
Pelo rizado o grueso: más margen
El rizo disimula el crecimiento. Cinco a siete semanas entre cortes, pero hidrata: en Florida el sol y el cloro resecan más de lo que crece.
La regla que no falla
Hazte una foto el día del corte. El día que te mires al espejo y no te parezcas a la foto, reserva. Tu barbero prefiere verte 10 días antes que 10 días tarde — se trabaja mejor sobre forma que sobre ruina.